Conseguir altas tasas de vacunación es el pilar fundamental para mejorar la incidencia de las enfermedades respiratorias, pues las inoculaciones son una de las herramientas más potentes con las que contamos para prevenir y curar estas patologías. Y en este proceso, el papel de las enfermeras es el motor principal para impulsar estos índices en enfermedades como la gripe, el COVID-19 o el Virus Respiratorio Sincitial (VRS).
