Los expertos recomiendan no destinar más del 30% de los ingresos mensuales al alquiler o de una vivienda, de lo contrario se restringen otros gastos básicos para la calidad de vida, como la alimentación, el transporte, la cultura o el ocio. Lamentablemente esta premisa es hoy por hoy una quimera para una pareja de jóvenes trabajadores en una de cada tres capitales de provincia, advierte la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU), al menos mientras no se activen políticas reales y efectivas de fomento de vivienda en alquiler, tanto pública como privada.