“Si alguien tiene hambre no le des un pez, enséñale a pescar”. Esta bíblica frase es algo más que una frase, es, o debería ser, la inspiración, la razón de ser de los planes de empleo.
“Si alguien tiene hambre no le des un pez, enséñale a pescar”. Esta bíblica frase es algo más que una frase, es, o debería ser, la inspiración, la razón de ser de los planes de empleo.
No cabe ninguna duda de que la buena planificación de hoy son los buenos resultados del mañana. Esta máxima vale siempre y para todos; nada se libra. Sin embargo, en nuestra ciudad, seguramente por falta de compromiso, de visión, de neuronas, de que a quien se tenga que encargar de la planificación y prevención de los montes le falte “el gen de la sensibilidad medioambiental”…, por todo eso, nuestros montes arden descontroladamente.
Me he preguntado muchas veces, que si encontramos las normas morales mínimas o universales y naturales, sean las que sean, muy cercanas posiblemente a los mandatos de Moisés, tenemos que distinguir estos valores de otros, que pueden ser normas secundarias, por muy importante que sean. Es decir, no es lo mismo no matarás, que es una norma universal, que el mandato de amor a la patria. Que siendo importante, es secundario. Es decir, no matarás es universal, y el de amar a la patria, es secundario, es anterior el primero, al segundo. Otra cuestión es la defensa legítima, individual o colectiva, que es otra cuestión.
Nuestra ciudad es la región española que menos recicla por habitante, resultando un problema donde la Administracion no sabe cómo actuar.
El gran problema sobre los MENAS es que cada Estado miembro de la Unión Europea respecto a esta materia, lo hace de distinto modo, dando lugar a posibles problemas. Sería conveniente que todos y cada uno de los 28 países tuvieran idénticos protocolos de actuación.