El gobernador del Banco de España, Pablo Hernández de Cos, ha criticado este miércoles la subida planteada del salario mínimo interprofesional y ha estimado que el incremento del 22% que el Gobierno socialista pretende aplicar costará un 0,8 por ciento del empleo, lo que supone la pérdida de alrededor de 150.000 puestos de trabajo.

