Hoy un placer inunda mi mundano cuerpo. No lo niego. Es un placer milenario, recuperado del antiguo Egipto donde mi labor de hoy cobraba una importancia suprema ante el regocijo del baño en una piscina de deleitantes y ancestrales pictogramas. Hoy destila el Leo Magister su sapiencia concreta, antídoto social de Higea, deslizando ese conocimiento por las curtidas manos de mi persona. El amanuense.
