Las últimas horas han dejado muestras de que el Puerto de Ceuta continúa siendo un polvorín donde el fenómeno migratorio sigue campando a sus anchas en zonas restringidas y provocando situaciones como las que vimos ayer mismo, con menores deslizándose por las farolas de Cañonero Dato y caminando por los tejados como si de gatos se tratase. Por si fuera poco, en la tarde de este lunes la Guardia Civil volvía a realizar una redada en el propio puerto con hasta 90 detenidos, 40 de ellos menores de edad. Simplemente, una situación lamentable, que se fue de las manos hace tiempo y que ha creado un nido que tiene toda su fortaleza en las zonas restringidas del Puerto.

