Aunque cinco te rodean, cinco saben que uno tan solo hay uno, válgame la redundancia. Para ser el uno hay que mirar a los ojos, sentir con nobleza y que el liderazgo y la energía, sumado al uno de unidad, valgan más que cualquier camino en solitario al infinito. Así es como te fabricaron, así es como te has formado, y así es como te queremos.

