Era previsible, después de que la Guardia Civil interceptara cinco pesqueros marroquíes utilizando redes de deriva y fueran denunciados, después de que España no apoye a Marruecos con sus pretensiones en el Sáhara, la única forma que tiene nuestro vecino de mostrar su malestar y no reconozca que se equivoca, es presionando y extorsionando. Así que este domingo ha abierto el grifo y ha dejado pasar a decenas de marroquíes de forma ilegal, a nado y por el espigón del Tarajal.

