El juego sucio en campañas electorales no es nuevo, pero no por ello deja de ser indignante y antidemocrático. En los últimos días hemos sido testigos de una maniobra por parte del Partido Popular de Ceuta que ha sobrepasado todos los límites.
El juego sucio en campañas electorales no es nuevo, pero no por ello deja de ser indignante y antidemocrático. En los últimos días hemos sido testigos de una maniobra por parte del Partido Popular de Ceuta que ha sobrepasado todos los límites.
La situación de los mercados de Ceuta ha sido objeto de críticas por parte del secretario general del PSOE de Ceuta, Juan Gutiérrez, quien ha visitado recientemente el Mercado de San José en la barriada de Hadú. Este mercado es, según Gutiérrez, "el mejor ejemplo del abandono de los mercados de Ceuta". Según él, el mercado está anticuado, gran parte de sus puestos están cerrados y el alcalde de la ciudad, Juan Jesús Vivas, ha estado burlándose de los vecinos de Hadú durante años.
La denuncia presentada por el Sindicato de Policía Local UGT Servicios Públicos de Ceuta es alarmante y revela una situación de abandono inaceptable por parte del Gobierno de Vivas hacia la Policía Local. Es inconcebible que los agentes encargados de mantener el orden y garantizar la seguridad ciudadana se vean obligados a trabajar con vehículos que no cumplen los requisitos mínimos para desempeñar sus funciones.
El mercado de salazones de Ceuta ha estado en el ojo del huracán en los últimos días debido a la interferencia política entre el Partido Popular (PP) y el Partido Socialista Obrero Español (PSOE). Ambos partidos han acusado al otro de mentir y de no cumplir con las promesas realizadas a los salazoneros. Sin embargo, los verdaderos afectados son los salazoneros y la economía local.
La situación en la Ciudad Autónoma de Ceuta se ha vuelto tensa debido al anuncio de la puesta en marcha de la Comisión de Funcionarización del Personal Laboral. Mientras que UGT y CSIF han emitido un comunicado en el que han expresado su compromiso para sentarse a negociar sin vetos ni imposiciones previas, CCOO ha amenazado con movilizar a los trabajadores si la Comisión de Valoración de la RPT no cumple sus instrucciones a pies juntillas.