En el tejido urbano, la movilidad de los ciudadanos es una pieza fundamental para el desarrollo de la vida cotidiana. En muchos municipios, los autobuses gestionados por empresas municipales son el pilar del transporte público. Garantizar la seguridad de los pasajeros durante sus desplazamientos es una responsabilidad que recae directamente en las autoridades locales. En este sentido, la presencia activa de la policía local en aquellas líneas de autobuses que suelen ser más conflictivas debe emerger como una estrategia efectiva para enfrentar los desafíos relacionados con la seguridad en el transporte público.

