Una vez más, la triste realidad nos golpea con la fuerza de la negligencia y la falta de acción de un Gobierno que parece haber renunciado a su deber de proteger a sus ciudadanos. La reciente colisión de una patrullera de la Guardia Civil con una baliza mientras perseguía narcotraficantes en el Estrecho es solo el último capítulo de una trágica comedia que se repite una y otra vez en nuestras aguas.

