En la mañana de ayer nuestra ciudad volvía a “recibir” a un nuevo grupo de inmigrantes subsaharianos. En esta ocasión fueron once los que desembarcaron en las inmediaciones de la playa del Sarchal a bordo de una embarcación.
En la mañana de ayer nuestra ciudad volvía a “recibir” a un nuevo grupo de inmigrantes subsaharianos. En esta ocasión fueron once los que desembarcaron en las inmediaciones de la playa del Sarchal a bordo de una embarcación.
El tema de los empadronamientos tiene una especial peculiaridad en nuestra ciudad y esa no es otra que el de comprobar que, efectivamente, se produce un empadronamiento con todas las que marca la ley.
Ceuta volvió a sufrir el viernes en sus carnes el fenómeno migratorio en su más cruda realidad. La entrada de más de 400 inmigrantes subsaharianos era un buen momento para demostrar que esta ciudad es un lugar de acogida, como se ha demostrado durante las últimas horas.
En los últimos tiempos se ha instalado en nuestra sociedad, y nos referimos exclusivamente a Ceuta, los llamados visionarios, es decir, aquellas personas que no tienen la más mínima experiencia y que se creen que son el culo del mundo, aunque luego sólo cuenten con un puñado de seguidores.
Desde hace unos meses existe una organización no gubernamental que parece ser vive con los inmigrantes en Marruecos, o al menos es lo que da a entender la única activista que parece formar parte de esta asociación de amigos.