Que Ceuta se ha convertido en los últimos meses en una ciudad insegura para muchos es algo que salta la vista y no hace falta más que mirar el descontento generalizado en un sector de la población para alcanzar esta solución.
Que Ceuta se ha convertido en los últimos meses en una ciudad insegura para muchos es algo que salta la vista y no hace falta más que mirar el descontento generalizado en un sector de la población para alcanzar esta solución.
Si el jueves el consejero de Turismo presentaba los actos que tenía previsto llevar a cabo la ciudad en FITUR, tan solo unas horas después una nueva operación yihadista servía para tirar por tierra cualquier tipo de campaña de promoción turística que se pueda realizar de nuestra ciudad.
En los últimos meses el cobro del plus de residencia se ha convertido en un auténtico debate, sobre todo teniendo en cuenta la asociación de Afectados por Hacienda que no ha parado de referirse a esta cuestión con comunicados y actos.
Haciendo un repaso de la publicación de las subvenciones que en los últimos meses ha concedido el Instituto Ceutí de Deportes (ICD) no queda más remedio que asombrarse por la cantidad de dinero que se entrega para unos y lo poco que se otorga a otros.
En esta ciudad hay personas empeñadas en promover que todo el dinero que sale del Ayuntamiento o más bien del bolsillo de todos los ceutíes se destinen a ayudas para los más necesitados.