Está más claro que el agua que Marruecos hace lo que le dá la gana en cuestión de gestión de la frontera con Ceuta.
Está más claro que el agua que Marruecos hace lo que le dá la gana en cuestión de gestión de la frontera con Ceuta.
La empresa de autobuses Hadú-Almadraba se encuentra en una situación límite como consecuencia de la pérdida de ingresos que se ha producido por la crisis sanitaria del coronavirus. Han perdido más de 600.000 euros y han lanzado un SOS.
La frontera del Tarajal, al menos por el momento, únicamente debería ser abierta para dos cuestiones: permitir que los ceutíes que están atrapados en Marruecos puedan regresar a nuestra ciudad y que los marroquíes -adultos y menores- que están en Ceuta se marchen a su país de origen. No cabe otra interpretación.
El Gobierno de la Nación sigue absolutamente callado ante las peticiones económicas que se están realizando desde Ceuta y eso, sin duda alguna, no es nada bueno para los ceutíes.
Marruecos autorizó ayer la entrada al país en las próximas horas de unos 500 nacionales atrapados en la ciudad española de Melilla por el cierre a mediados de marzo pasado de sus fronteras como medida de prevención contra el coronavirus. Sin embargo, no dijo absolutamente nada de Ceuta.