Como todos sabéis los vecinos del edificio de colores tuvieron que dejar atrás sus casas para poner a salvo sus vidas. Aún viven con la incertidumbre de si podrán volver a sus viviendas y están a la espera de nuevas noticias. Las familias, mientras tanto, están viviendo en casas de alquiler y han contratado los servicios básicos de internet y televisión.

