El ICD, un organismo absoleto y que en más de una ocasión se ha debatido su necesidad o no y que incluso se aprobó su disolución en un pleno hace años aunque no se llevó a cabo, sigue dando que hablar un día sí y otro también. Suena a risa que un organismo público esté paralizado por un problema informático y que la Ciudad no sea capaz de resolverlo, no dándole al ciudadano un servicio necesario, pues ni siquiera pueden inscribirse en las diferentes actividades. En otro lugar con interés por parte de la gerencia todo hubiese estado resuelto en cuestión de horas, aunque ya se ha demostrado que la gerente está para la foto y poco más.

