El capitán jefe de la Compañía Rural de Seguridad de la Guardia Civil, imputado en los sucesos ocurridos en la frontera ceutí el 6 de febrero de 2014, cuando murieron 15 inmigrantes en un intento de asalto masivo, todavía permanece en los juzgados al haber tenido que cambiar de sala para prestar declaración.

