Dentro del marco de la Operación Estrecho, en dispositivo establecido tanto en el interior de la Estación Marítima como en sus alrededores, con objeto de detectar personas portadoras de sustancias estupefacientes, bien en el interior de su organismo, adosada a sus cuerpos o camuflada en vehículos, en el día señalado, es detectado un individuo, que tras ser identificado y preguntado, presenta una actitud excesivamente nerviosa, por lo que es invitado a las dependencias policiales, donde se procede a un cacheo superficial, detectando que en la espalda llevaba adosadas unas 160 placas de sustancia estupefaciente, concretamente de hachís, con un peso aproximado de 843 gramos.