Una mujer denunció la sustracción de varias joyas de oro del interior de su domicilio. Agentes de la Policía Nacional que se hicieron cargo de la investigación pudieron comprobar que la vivienda no había sido forzada para acceder a ella y que las llaves existentes de la puerta estaban en manos de la propia mujer y de familiares próximos. Además nunca se les había extraviado ninguno de los juegos de llaves. Por este motivo, inicialmente, descartaron la posibilidad de un robo con fuerza y centraron sus pesquisas en el entorno más próximo a la denunciante.

