Según la ONU, los recursos naturales han sido el desencadenante de más del 40% de los conflictos armados del mundo en los últimos 60 años. La realidad es que son datos abrumadores. Se podría decir que la historia de la humanidad se resume en conseguir lo que el otro posee mediante la fuerza, donde la codicia y la avaricia han jugado un papel fundamental. Desde tiempos remotos, el hombre ha luchado por controlar tierras ricas en algo; llámese agua, bosques naturales, superficie cultivable, especias, minerales y una lista interminable, hasta personas. Siempre con el objetivo de cubrir necesidades, en ocasiones presentándose un egoísmo que nunca se consigue satisfacer, viendo cómo una pequeña élite gobernante, que se forma cuando hay un acumulamiento de poder estancado, promueve incursiones y se enriquece sola y a costa del pueblo gobernado.
