El partido empezó un tanto igualado, con el equipo de Macarena Berruezo plantando cara al claro favorito para hacerse con la victoria. Prueba de ello, el 6-6 que reflejaba el electrónico, tras lo cual, tiempo muerto solicitado por el San Agustín que surtió efecto, pues sirvió para que el coach Marco Marañés arengara a los suyos y les avisara de que no se confiaran. Comenzó a funcionar el juego interior y entre Fran Carrasco y Alberto Ferrero endosaron un 17-2 de parcial que ponía tierra de por medio.

