España celebra en estos días las primeras declaraciones de lugares como Patrimonio de la Humanidad reconocidos por la Unesco. Debieron pasar seis años desde que las Islas Galápagos (Ecuador) fuera el primer bien natural declarado Patrimonio Mundial en 1978, y el centro histórico de Quito (también Ecuador), y el de Cracovia (Polonia), fueron los primeros centros históricos inscritos en la Lista, hasta que España colocara nade menos que cinco lugares de golpe el 4 de noviembre de 1984, en la reunión de la Unesco que tuvo lugar en Buenos Aires. Hoy España tiene 50 lugares reconocidos en la Lista de la Unesco (4 de los cuales son naturales y 2 mixtos) y ocupa el quinto lugar en el mundo, tras Italia (60), China (59), Alemania (54) y Francia (53).