El texto de esta obra de Miguel Mihura, surge de una asociación de ideas fortuitas; el autor, estando de visita en San Sebastian, vuelve una noche del cine de ver una película de gángsters y al entrar en su hotel se encuentra en la recepción con una excursión de monjas. El comediógrafo mas adelante explicaría: "Yo no había tratado en mi vida a una monja. Para mi las monjas eran unos seres desconocidos, que veía por la calle con unos trajes negros y unas cofias blancas".
