La Virgen de la Victoria ha realizado un año más su salida procesional del 8 de septiembre, jornada en la que el pueblo de Melilla volvió a rubricar, tal como se hiciera en 1756, su juramento a una advocación mariana de 268 años de historia local. La patrona, que inició su salida desde el interior de la iglesia del Sagrado Corazón en una solemne procesión de alabanzas por las principales calles de Melilla entre vítores y vivas.
