Los responsables políticos del INGESA dicen a bombo y platillo que todo está bien y que no hay falta de especialistas. Por lo visto les debe de parecer poco esperar cinco meses para que el traumatólogo te diga qué tienes en el pie. Cinco meses son pocos para los responsables del INGESA soportando un dolor al andar. Deben de pensar que cinco meses no es nada y pasan volando. Seguro, segurísimo, que los responsables del INGESA esperan cinco meses y más cuando les duele algo: ja,ja,ja. ¡Vaya tela!

