El exceso de peso tiene un impacto directo en la salud, aunque en muchas ocasiones sus primeras manifestaciones pasan desapercibidas. Suele avanzar de forma gradual, sin cambios bruscos, y eso favorece que algunas señales se interpreten como algo puntual o como una consecuencia normal del ritmo de vida. Identificarlas a tiempo permite intervenir antes de que aumente el riesgo de complicaciones metabólicas, cardiovasculares o funcionales.
