Split Fiction funciona porque entiende una verdad simple: diseñar para dos jugadores no significa crear el mismo juego dos veces. Hazelight trata a cada jugador como una parte completa de la escena, con una tarea, una perspectiva y una razón para comunicarse. Una persona puede avanzar por un mundo de fantasía mientras la otra lidia con ciencia ficción, y aun así la escena sigue sintiéndose como una sola aventura compartida.
