Con motivo del Día Mundial de los Océanos, activistas de Greenpeace han accedido a la entrada del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación para colgar un tiburón que representa a los 100 millones de tiburones que mueren anualmente y los cientos de miles que España captura cada año de manera descontrolada en aguas internacionales. Es por eso que las poblaciones de tiburones se han desplomado en un 70% en los últimos 50 años. La pesca de tiburón es uno de esos ejemplos de por qué se necesita un Tratado Global de los Océanos ambicioso, que se negociará en agosto en Naciones Unidas, pues no está regulada y se considera pesca "accidental".