Las golondrinas, aviones comunes y vencejos ya están de vuelta en nuestras ciudades y pueblos. Estas aves migratorias, que llevan siglos conviviendo con la arquitectura urbana, regresan cada primavera desde África para reproducirse en cornisas, aleros, balcones y fachadas de nuestros edificios. Su llegada marca el inicio de una nueva temporada de cría y, con ella, la necesidad de garantizar la protección de sus nidos, que en muchos casos son destruidos de forma ilegal durante obras o limpiezas.
