Cada 23 de julio se conmemora el Día Mundial de las Ballenas y los Delfines, una jornada dedicada a concienciar sobre la necesidad de proteger a estos mamíferos marinos y los ecosistemas en los que habitan. La efeméride, nacida inicialmente como una reivindicación contra la caza de ballenas, pone hoy el foco en la conservación de todas las especies de cetáceos y en las amenazas que afrontan los océanos.
