Contagiada por el fervor patriótico acaecido durante la Guerra de Africa (1859-1860), la Diputación de Barcelona sufragó al joven Mariano Fortuny (Reus, 1838 – Roma, 1874) el viaje al escenario de la guerra. Su misión allí sería inmortalizar pictóricamente los hechos más destacables de esta aventura bélica en la que participaba un batallón de voluntarios catalanes al mando del General Juan Prim. El artista llegó a Tetuán el 12 de febrero de 1860, ocho días después de la Batalla de Tetuán y realizó numerosos dibujos y acuarelas del escenario que pudo contemplar. En esta ciudad, Mariano Fortuny quedo asombrado de sus paisajes, luz, costumbres y gentes.
