Búscome ha recibido una denuncia pública de la que se hace eco “por la incomprensión y la pasividad de quienes tienen la potestad de solucionar el problema o, al menos, incidir contra el Gobierno en la búsqueda de remedies que posibiliten el que una banda musical pueda tocar en las mejores condiciones posibles, cuando encima tiene el derecho de hacerlo”.
