Ceuta ocupa una posición única y estratégica no sólo en el mapa geopolítico de España y la Unión Europea, sino también y sobre todo en el mapa de rutas comerciales del mundo. Sin embargo, somos un territorio que no se encuentra dentro de la Unión Aduanera. A diferencia de otras regiones españolas, las empresas ceutíes deben lidiar con complicados trámites de importación y exportación, inspecciones y controles fiscales que encarecen y ralentizan sus operaciones.

