La no convalidación del Real Decreto-ley 8/2026 por el Pleno del Congreso de los Diputados supone el fin inmediato de dos medidas extraordinarias que habían aportado un alivio temporal a miles de inquilinos en un contexto de fuerte tensión del mercado del alquiler. Decaen tanto la prórroga extraordinaria de los contratos como el límite excepcional a la actualización de las rentas.
