Con el resultado de las elecciones municipales del 12 de abril de 1931, se daba paso a un cambio de régimen que duraría hasta el golpe militar del 36. Aquel claro triunfo de las candidaturas republicanas en Ceuta y en el resto del país, iban a suponer el desmoronamiento pacífico del régimen monárquico. La abdicación de Alfonso XIII era el último acto —tras siete años de lapsus constitucional a cargo del general Primo de Rivera — en la crisis profunda de un sistema político, el de la Restauración , que fue definido acertadamente por el estudioso Joaquín Costa como «oligarquía y caciquismo», y era reflejo del subdesarrollo característico de la sociedad española de aquellos años. El país, con el triunfo de la alternativa republicana, intentaba el tránsito hacia la modernización política, que en muchos aspectos se consiguió.

