Los trabajos para la construcción del cable submarino que conectará Ceuta con la Península avanzan sin pausa, con el objetivo de completar este ambicioso proyecto a lo largo de 2025. Según la Delegación del Gobierno, se prevé que el coste de la obra quede amortizado en un plazo de 10 años, una vez completada la conexión. Con esta infraestructura, Ceuta dejará de ser una “isla energética”, logrando una independencia que mejorará su fiabilidad y sostenibilidad energética.
