El frío y la lluvia, tan habituales en los meses de invierno, son dos de los grandes problemas a los que se enfrentan las personas mayores, cuya salud es especialmente sensible a las bajas temperaturas. Los clásicos resfriados, casi inocuos en otras etapas de la vida, pueden suponer serias complicaciones para las personas de avanzada edad. Del mismo modo, otras afecciones, como la artrosis, pueden verse agravadas por el frío.
