Ante la inminente aprobación del uso obligatorio de mascarillas en espacios públicos cerrados y en espacios públicos abiertos donde no se pueda garantizar una separación de dos metros, la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) considera que deberían fijarse precios máximos para todas las categorías, no solo para las quirúrgicas. Es más, debería considerarse algún tipo de ayuda para su adquisición a los usuarios económicamente más vulnerables. Una familia con dos niños que necesite mascarillas todos los días podría tener que pagar alrededor de 110 euros al mes por ellas, siempre y cuando encontrasen modelos quirúrgicos infantiles, una tarea casi imposible a día de hoy. Si además uno de los miembros sufriera un problema de salud por el cual necesitase mascarillas FFP2, el coste final ascendería a 266 euros al mes, ya que tampoco se encuentran modelos reutilizables y su precio medio a día de hoy es de 6 euros la unidad.