Resulta curioso la crispación que producen ciertos temas o las formas que tienen algunas personas a la hora de defender algo que en el fondo saben que no deberían amparar. Antes de continuar explicando mis motivos quiero dejar constancia de la cortedad que me produce al ver el uso tan simplista o intricado que proveen a la laicidad, como si ésta fuera un calcetín de usar y tirar según concierte.

