La factura electrónica ha pasado en pocos meses de ser una opción a ser un calendario con fechas. Con el Real Decreto 238/2026 publicado, las empresas españolas ya saben qué formato tendrán que usar, cómo se intercambiarán las facturas y qué información habrá que comunicar sobre cada una. Lo que queda por decidir es con qué herramienta.

