La llegada al palacio de la Moncloa de su nuevo inquilino, Pedro Sánchez, ha traído el silencio más absoluto de los sectores más críticos de nuestras sociedad, aquellos que ocuparon nuestras principales calles reivindicando cuanto se les planteaba. Es momento de recordar las famosas mareas blancas, verdes, azules o moradas, aquellas que alzaron sus voces en respuesta a las directrices recibidas. Ya no son un problema ni la Sanidad, ni la Educación pública, ni la sostenibilidad del sistema público de pensiones, ni la cuantía del salario mínimo interprofesional, ni las tasas de desempleo.

