El 21 de octubre diversos medios de comunicación se hicieron eco de la preocupación de la OTAN por la posibilidad de que una flotilla de buques de guerra rusos, liderado por el portaviones Almirante Kuznetsov, pudiera incorporarse a los efectivos navales y aéreos utilizados por Rusia para ayudar al gobierno Bashar al- Ásad, entre otras operaciones, en el asalto a Alepo.
El día 26 de octubre se publicó que el Gobierno de España había concedido permiso a los buques integrantes de esa flotilla de la armada rusa para repostar combustible y abastecerse de agua y víveres, así como se hicieron eco los medios de comunicación del malestar que dicha autorización generó entre los aliados de nuestro país y en el seno de la propia OTAN, cuyo secretario general señaló que “Creo que todos los miembros de la Alianza son conscientes de que este grupo de combate puede ser utilizado para ataques aéreos contra Alepo y Siria”.