La tasa Tobin es un tributo sobre las transacciones financieras promovida por el economista James Tobin en el año 1972, el objetivo de este arancel es frenar la volatilidad de los mercados de cambios internacionales; el fin de dicho tributo es controlar la actual crisis financiera. Esta tasas levantó discusiones en el propio seno de la Unión Europea así como la ONG Oxfam quien rebautizó este tributo como la tasa de Robín Hood. Este impuesto lo pagarían los integrantes del sector financiero siendo la herramienta idónea para controlar la estabilidad de la moneda de un país.
