La Ley de Ordenación de las profesiones sanitarias fue muy clara en 2003 a la hora de establecer las funciones de las fisioterapeutas, al remarcar que son los profesionales sanitarios a los que les corresponde “la prestación de los cuidados propios de su disciplina, a través de tratamientos con medios y agentes físicos, dirigidos a la recuperación y rehabilitación de personas con disfunciones o discapacidades somáticas, así como a la prevención de las mismas”.
