Si alguien quiere entender la política de Ceuta, que se arme de paciencia… y quizá de un buen café. Porque lo que está pasando en la Asamblea es, como dirían nuestras abuelas, un auténtico jeroglífico. El presidente Vivas presume de experiencia, pero lo que tiene delante es un cubo de Rubik político que no hay quien lo cuadre.
