Hay proyectos que van más allá del arte, y el de PROI es uno de ellos. Este colectivo ceutí ha vuelto a demostrar que la creatividad puede ser una poderosa herramienta de inclusión, organizando un mercadillo solidario en el que sus usuarios muestran y venden las piezas que elaboran durante sus terapias. No se trata solo de recaudar fondos, sino de abrir un espacio donde las personas con discapacidad puedan expresarse, compartir su talento y sentirse parte activa de la sociedad.
