La Protectora de Animales de Ceuta ha vuelto a alzar la voz con razón: la ciudad debe cumplir la Ley y poner fin al sacrificio indiscriminado de perros sanos. Es inaudito que en pleno siglo XXI se sigan tomando decisiones que condenan a animales saludables por falta de gestión o recursos. Un perro sano no debería pagar por los errores de la administración.
