La denuncia presentada por Begoña Gómez contra Vito Quiles tras el altercado ocurrido en una cafetería ha vuelto a colocar el foco en un debate incómodo: hasta dónde llega el derecho a preguntar y dónde empieza realmente una agresión. Según las informaciones publicadas, Gómez formalizó denuncia ante la Policía Nacional y desde el entorno gubernamental se habla de acoso y agresión, mientras que las imágenes difundidas han generado una lectura muy distinta en parte de la opinión pública.