Cada semana aparece un nuevo escándalo político y cada semana los ciudadanos sienten un poco más de vergüenza ajena. La decisión de la Audiencia Nacional de ordenar el bloqueo de hasta 490.780 euros de Zapatero y de otras cuentas relacionadas con la presunta trama de Plus Ultra vuelve a golpear la ya destrozada imagen de la clase política española. Y lo peor no es solo la noticia en sí, sino que ya casi nadie se sorprende. La corrupción, las imputaciones y las investigaciones judiciales se han convertido en paisaje habitual.