La visita del Papa a Cataluña dejó una frase que ha generado debate: su agradecimiento a los catalanes por haber acogido a tantas personas de otros países y por mostrar cómo integrar a todos. Un mensaje cargado de buenas intenciones, sin duda, pero que también merece una reflexión más profunda. Porque la integración no puede medirse únicamente desde los discursos institucionales ni desde una visión idealizada de la realidad.